Nunca un artista veneró tanto a la mujer de su inspiración. Gala fue para el genio surrealista un epítome de lo sagrado: objeto y fuente de creación de un sinfín de imágenes oníricas y alucinadas.
Este sitio cuenta con el auspicio de Este sitio fue declarado de interés cultural por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y la Legislatura Porteña - Contenidos libres de IA generados por humanos-