Del fervor revolucionario al repliegue religioso, la fotógrafa francesa transitó caminos ideológicos tan complejos como su obra. Una exploración de esta faceta a partir de documentos y testimonios.
El surrealismo fue un acto de confrontación contra el arte como distracción. Un movimiento con vocación revolucionaria que excedió su carácter de corriente estética para capturar la existencia entera.