Accionista tardío, el hiperrealismo siniestro del artista austríaco cotiza entre celebridades y regurgita el shock del mundo para que sea parte de la conversación.
Una síntesis de exceso sostiene las figuras de la artista alemana. Como un resquicio por el cual la realidad traficara con la ficción para volverse sobre nuestros miedos y deseos.