La primera artista neurodivergente en ganar el Turner Prize 2025, cautivó a las autoridades del arte británico con sus colgantes hechos de basura que replican formas del subdesarrollo atávico.
Pionero del arte cinético y creador de estructuras móviles colgantes, el artista estadounidense generó a mediados del siglo XX una profunda transformación en la escena de la escultura clásica.