Con el uso de elementos formales asociados al arte elevado, su obra desafía la noción clásica de lo icónico. Los guiños al surrealismo y la fusión de lo bello con lo grotesco, evoca áreas oscuras que desdibujan los límites físicos y mentales.
Inspirado por Piero Manzoni y su "Mierda de artista" (1961), el artista neo conceptual Wim Delvoye, reflexiona sobre "Cloaca" (2000), su instalación compuesta por una máquina que recrea el proceso digestivo humano hasta su resultado final.
Una de las figuras más controvertidas del el circuito contemporáneo en las últimas décadas. Desde cerdos tatuados y máquinas de excrementos a Maseratis islámicos, su obra no escapa a ser deglutida por el mercado del arte.