El pintor letón-estadounidense revolucionó el expresionismo abstracto al convertir sus monumentales campos de color en espejos de las emociones humanas más íntimas.
Es considerada una de las referentes más importantes de la afamada Escuela de Nueva York. Su novedosa técnica soak-stain se convirtió en un puente entre el expresionismo abstracto y la pintura de campos de color.