Su obra resume una investigación en el origen del boxeo como práctica entre traficantes de esclavos. Una pinacoteca de ancestros africanos obligados a pelear en el circo de la colonización.
La artista sudafricana de 88 años es una de los mayores referentes del arte post apartheid. Sus diseños abstractos cargados de color y geometría representan el espíritu de su tribu de origen.
Con hipnóticas fotografías inspiradas en revistas de moda y su propia herencia cultural, la artista redefine el retrato africano contemporáneo en una nueva visión de la mujer keniana moderna.