Retratos extraordinarios: Lorenzo de Médici por Giorgio Vasari

Es considerado uno de los primeros historiadores del arte. Su destacado aporte biográfico: “Las vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos” de 1550, fue uno de los pilares en la construcción de fama y poder de los Médici.
Por Olivia Grimoldi

 

El creador del relato Florentino

Giorgio Vasari, nacido en Arezzo en 1511, fue un gran pintor, escritor, coleccionista y arquitecto italiano. Fue un personaje comprometido con la cultura de su época que gozó de gran reconocimiento y muy buena reputación. Aunque muchos le otorgan el título de primer historiador del arte, cabe aclarar que esa etiqueta entra en discusión con la obra de Johann Joachim Winckelmann (1717-1768), quien agregó grandes aportes a la dimensión histórica que le faltaron a Vasari. Éste último desarrolló un estudio de las técnicas artísticas, el análisis iconográfico al hablar de algunas narrativas en las obras de arte y sobre todo, el análisis de estilos nombrados según él como las “manieras”. Y a pesar de que ya existían las biografías de grandes pensadores, poetas, filósofos, y políticos, Vasari inaugura el género para artistas. La primera edición de su libro fue dedicada al duque Cosme I de Médici que fue su mecenas y lo eligió para varios proyectos artísticos. Así fue como terminó por convertirse en un personaje clave para prestigiar a Florencia y reafirmar el poder de los Médici. 

 

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Pablo III Farnese dirigiendo la permanencia de San Pedro (1546) - Cancillería en Roma

 

Las Vidas de Vasari se basa en una compilación de más de cien artistas, casi todos de la toscana italiana, cuya segunda publicación fue editada en 1568, con una ampliación y corrección. Los relatos están colmados de anécdotas entretenidas que son imposibles de verificar, y esta falta de veracidad empírica es algo que se le critica mucho a Vasari. Al margen de esto, el libro presenta una idea de tres etapas fundamentales del arte. Entiende al arte como un proceso evolutivo y se enfoca en la tercera etapa como la más distinguida, que corresponde a la mejor “maniera”: la de Miguel Ángel. En este contexto en el siglo XVI, surge el interés por el artista genio y se genera la necesidad de que los artistas sean recordados individualmente. Este modelo fue muy exitoso y difundido por toda Europa. Claro que muchos de los artistas biografiados se vinculaban con los Médici y fueron los que pasaron a la historia como los más destacados. Es interesante señalar cómo el propio Vasari incluyó una biografía de sí mismo en el libro para legitimar su propia persona en la posteridad. Este hecho inauguró un debate que aparecería en varios estudios posteriores acerca de las relaciones de poder, arte y política; y sobre lo que mucho después se conocería como “campo artístico”, término acuñado por el sociólogo francés Pierre Bourdieu (1930-2002) que analiza los agentes legitimadores encargados de llevar a cabo la existencia misma de éste campo.

 

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Las vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos (1550)

 

Vasari no solo construyó la idea de la gran Florencia renacentista con sus textos, sino que también fue notable su rol como arquitecto, que lo llevó a realizar el Palacio de los Uffizi, donde actualmente se encuentra la reconocida Galería Uffizi. La galería se destaca por una importante colección de esculturas y pinturas de la Edad Media hasta la Edad Moderna y la famosa colección de la familia Médici. En cuanto a su obra pictórica, Vasari decoró la Cancillería en Roma y el Palazzo Vecchio de Florencia con sus frescos. 

 

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Palazzo Vecchio, sala de los Quinientos - Frescos de Giorgio Vasari

 

El poder y la imagen en el retrato de Lorenzo de Médici

Giorgio contribuyó significativamente a la creación de poder y grandeza de la imagen póstuma de Lorenzo de Médici, también conocido como Lorenzo el Magnífico. La descripción de mecenas “astuto y culto” en su libro, le generó un encargo por parte del duque Alessandro para conmemorar a uno de sus antepasados y legitimar la vuelta al poder. Hoy en día el retrato de Lorenzo el Magnífico realizado entre 1533 y 1534 se puede apreciar en la Galería Uffizi. 

 

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Retrato de Lorenzo el Magnífico por Giorgio Vasari (1533 - 1534) - Galería Uffizi

 

En el retrato realizado por Vasari, hay un diálogo entre Cósimo el viejo y Lorenzo de Médici, que se refleja en la pose en que está pintado. Se encuentra representado con la ropa que usaba cotidianamente y ciertos detalles destacan su posición social. Las mangas de piel denotan un rasgo de alto poder económico y el pilar de mármol en el que está apoyado simboliza la firmeza y solidez de su rol político. En los pilares y en un jarrón se pueden leer las inscripciones en latin: “sicut maiores mihi ita et ego posteris mea virtute praeluxi”; “vitia virtuti subiacent”; “virtutum omnium vas”; “virtutis premium”, que traducido significa: “Como mis antepasados ​​hicieron conmigo, yo también, con mi virtud, iluminaré el camino de mis descendientes”. Las máscaras del fondo representan los vicios, aspectos que Lorenzo pretendía eliminar de su vida. En este sentido, la virtud es la que domina y la que se enfatiza en él. Es recordado como un hombre poderoso, de alma pura y virtuosa. Asimismo, la intención del retrato de perfil no es inocente. ¿Qué transmite su postura? Recuerda a los retratos en monedas siempre de perfil que otorgaban mayor prestigio social. La postura y la mirada son de un hombre reflexivo e interesado por su tiempo, su ciudad y su gobierno. Una figura impulsora clave dentro del Renacimiento y del renacer de las culturas clásicas de la antigüedad. 

Lorenzo había nacido en 1449 y fue el responsable de llevar al máximo esplendor la primera etapa del Renacimiento. Fue un gran representante y protector de figuras reconocidas del arte de la élite de Florencia como Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Filippino Lippi y Sandro Botticelli, entre varios otros. La imagen de Lorenzo circula desde entonces por toda Italia en paredes, techos y retablos de iglesias y palacios. Uno de sus hijos, León X fue elegido como Papa por lo que la familia tuvo un importante rol en casi todas las áreas del poder en esos años. No obstante, Lorenzo siempre demostró una marcada pasión por el arte y la cultura. Su madre escribía poesía y patrocinaba artistas, lo que hizo que heredara nociones humanísticas.

Uno de sus mayores proyectos fue la creación de la Academia de Arte en su Jardín de San Marcos, donde se destacaron varios de los artistas mencionados y se fomentó también a los escultores, ya que en esa época los pintores eran los principales protagonistas. “El jardín estaba lleno de antigüedades y otras obras excelentes, que se habían reunido en ese lugar por su belleza para el estudio y el placer. Miguel Ángel tenías las llaves de este lugar, porque era mucho más solícito que los otros en todas sus acciones, y con vivo orgullo siempre bien dispuesto se encontraba”. (Vasari, Las Vidas)

Una de sus disputas políticas más conocidas fue su lucha contra los Pazzi, la familia rival de los Médici en los negocios bancarios, que fueron asesinados y expulsados por sus actos mercenarios tras matar al hermano de Lorenzo. Luego de su condena pública, Lorenzo adquirió más poder y admiración de líder por ser uno de los salvadores de su pueblo. Por su accionar en la exaltación de la ciudad de Florencia, se lo nombró con el título de “magnífico”, algo que solo estaba reservado para líderes políticos que superaran los cuarenta y cinco años. Falleció en 1492 con cuarenta y tres años, marcando el final de la Edad de Oro de esta ciudad. 

 

 

 

 

 

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