El pedestal de concreto, obra del escultor alsaciano, es el recordatorio mudo de un crimen que nunca se probó, que demuestra como la ausencia también puede ser un monumento.
Sensual, musical y profundamente moderna para su tiempo, la figura de mármol es una de las piezas más refinadas del patrimonio escultórico de la ciudad, en el corazón del Rosedal porteño.
Inaugurada en 1958, la estatua de bronce conmemora a uno de los pioneros franceses de la aviación con el fin de celebrar sus epopeyas aéreas y reafirmar el vínculo histórico entre ambos países.
Emblema arquitectónico de la costa porteña, el edificio y muelle de hormigón que se adentra en el Río de la Plata, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2001.
La escultura del artista francés volvió al espacio público en Plaza Sicilia en 2023, tras años de traslados, restauraciones y actos de vandalismo que marcaron su historia.
Ubicado en el barrio de Palermo, es una réplica a menor escala del monumento a los mártires del genocidio armenio y uno de los principales símbolos de dicha comunidad en la Argentina.
Inaugurado en los festejos por el centenario de la Revolución de Mayo, el monumento creado por el reconocido escultor francés, tuvo un fuerte rechazo por la sociedad de la época.