Artivismo, significado y metáfora

Cada época tiene sus tribulaciones y un lenguaje para exorcizarlas que no necesita expertos, se manifiesta de forma participativa y se independiza del concepto, más allá del mundo del arte. 
Por Julio César Crivelli

 

El presente ensayo analiza la aptitud del artivismo para que algunas de sus obras, más allá de su significado explícito, transmitan un mensaje metafórico y movilizador. En consecuencia, se revisan consideraciones sobre el lenguaje y la metáfora en general, así también como en el pensamiento de Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Arthur C. Danto. También se describen algunos grupos artivistas con el propósito de destacar su valor metafórico y contrastarlos con el arte de la sociedad de consumo. Finalmente, se analiza la presencia de la metáfora en el mensaje artivista. 

 

Consideraciones sobre la representación, el lenguaje y la metáfora

Más allá de la negación racionalista, materialista o de cualquier otra índole: ¿hay en la conciencia un “tiempo” que excede al tiempo, que está antes del nacimiento y después de la muerte? ¿Hay una eternidad? ¿Hay un “espacio” que excede la medida, un espacio sin perímetro, un infinito?

La razón no alcanza a dilucidarlo. No podemos doblegar el apeiron de Anaximandro, lo desmesurado, lo que carece de límite, lo que no se puede medir. 

El misterio está más allá del tiempo y del espacio, más allá de la razón. Permanece incólume ante la soberbia negativa del intelecto y pone en crisis los límites y los perímetros que establecemos en busca de un orden, de un cosmos, de una ley que nos permita entender y de un universo que aplaque lo diverso.

Secretamente, sin que nosotros lo admitamos, nuestra conciencia nos dice que el caos persiste. Que el cosmos que nos hemos inventado es falso y que es solamente un instrumento para calmar la angustia de vivir, sabiendo que vamos a morir. Es nuestra soberbia adánica la que nos hace creer que conoceremos todo y que ya no habrá misterio.¿Es el arte el modo que tenemos para aproximarnos al misterio y a la trascendencia del pensamiento?

Desde la Expulsión ya no tenemos el lenguaje adánico, aquel que no necesitaba la representación porque contenía el objeto (1). Ya no vivimos en el Paraíso (2), no convivimos con Dios, con el misterio. Nuestro lenguaje ahora sólo representa, sólo “existe”, no “es”. Prometeo, el Titán, robó el fuego (el intelecto) a los Dioses y nos lo entregó a nosotros. Por eso no somos enteramente animales. Tenemos la razón que nos distingue tal como dijo Aristóteles.

Los instrumentos del intelecto son el concepto y la imagen. Con ellos sólo podemos representar la “realidad”, reflejarla como un espejo, con las deformaciones propias de un espejo (Borges, 1960, p. 87) (3). Pero nunca debemos olvidar que la imagen es la representación de la representación o sea la representación en la obra, de nuestra representación del mundo en la conciencia. 

Nuestros consuelos son el arte y la poesía que, construidos con conceptos e imágenes, crean mensajes ocultos detrás de los mensajes, metáforas que nos permiten acercarnos, tan sólo acercarnos al misterio. Son mensajes “herméticos” porque los trae Hermes, el mensajero de los dioses, o “cantos de la Musa”, que se expresan a través de la voz del poeta. Son herméticos porque son impenetrables con la razón, son mensajes que no están sujetos al entendimiento, están dirigidos al alma o a la emoción, como se prefiera. 

Hegel (1832-1838), representa este pensamiento en la modernidad: “El fin del arte es la exposición sensible de lo absoluto”. Haremos acá una reseña necesariamente breve y superficial sobre el pensamiento de Hegel con su posición romántica o post romántica, y el de Danto en función de la postmodernidad. 

Hegel distingue tres formas de arte: el arte que utiliza símbolos (4) para representar ideas, el arte clásico en el que coinciden idea y representación, el arte romántico que expresa la subjetividad y la emoción. Llama belleza, a la aproximación de la obra al Espíritu, que existe sólo en el arte clásico.

Hegel predice la "muerte del arte" en el sentido de que el arte de su tiempo, el arte romántico, no puede ser una forma de expresión espiritual porque representa los sentimientos, la emoción. La aproximación al Espíritu será desde ahora la misión de la filosofía.

"Un tiempo así es el nuestro, se puede esperar que el arte crezca y se consuma cada vez más, pero su forma ha dejado de ser la necesidad suprema del espíritu", dice Hegel (1832- 1838).

A mediados de los 90, Arthur Danto (1995) nos dice que: “El arte ha muerto. Sus movimientos actuales no reflejan la menor vitalidad; ni siquiera muestran las agónicas convulsiones que preceden a la muerte; no son más que las mecánicas acciones reflejas de un cadáver sometido a una fuerza galvánica”.

Después de esta afirmación ominosa, años más tarde Danto relativiza su afirmación, de algún modo parafraseando a Hegel (1832- 1838) sin referencia al espíritu: lo que ha finalizado es la historia del arte (5).

 

Danto invoca a Hegel y se refiere a tres concepciones del arte:

  • Teoría representativa del arte.

La misión del arte es representar, y su evolución consiste en desarrollar técnicas ópticas, pictóricas o aplicables a la escultura, que permitan imitar con mayor fidelidad.

La aparición de la fotografía y la posterior aparición del cine generan una crisis sin precedentes en el arte como mímesis y lo desalojan como medio de representación.

“En términos generales, pienso que, a menos que la mimesis se convierta en diégesis o narración, la capacidad de emocionar de una forma artística acaba por desaparecer”. 

  • La expresión de los sentimientos del artista. 

Si el arte expresa sentimientos no hay posibilidad de progreso, porque no hay posibilidad comparativa.

A partir del arte como expresión, se suceden distintos movimientos, muchísimos, cada uno de los cuales pretende mejorar la expresión o expresar algo distinto, a punto tal que ya “la creatividad no parecía consistir tanto en hacer una obra como en configurar un periodo”.

Evidentemente, seguirán produciéndose obras de arte, pero los artífices, viviendo en lo que yo he dado en llamar “el período post-histórico del arte”, crearían obras carentes de la importancia o el significado histórico que tradicionalmente se les atribuye.

  • La “Indistinguibilidad” y Teoría institucional del arte.

Danto sostiene que la historia del arte llegó a su fin en 1964, pero no que el arte en sí mismo haya terminado. Después de las "Cajas de Brillo" de Andy Warhol se inicia la “indistinguibilidad” entre el arte y la realidad, la expresión artística serán los objetos de la producción industrial o de la realidad en general.

En la “Teoría institucional del arte” (6), nos habla de una nueva categoría; el "mundo del arte", el conjunto de instituciones, críticos, coleccionistas, etc. puede definir qué es arte: es arte lo que el “mundo del arte” dice qué es arte.

Con sus profundas diferencias, tanto Hegel como Danto anuncian una postergación del arte, una disminución de su capacidad. El anuncio de Hegel, como vimos, se refiere a la falta de aproximación al Espíritu. El de Danto a una confusión entre arte y no arte que sólo puede dilucidar “el mundo del arte”, coleccionistas, críticos, curadores, etc.  

El arte es conceptual. Alguien lo tiene que explicar, porque el objeto en sí no significa nada más que su propia objetividad. Y explicar y entender son funciones de la razón.

 

El motor del arte

Llamamos aquí motor del arte a su causa inmediata, a la situación, el acontecimiento, la provocación, que conmueve al artista y genera la obra. Hay infinitas motivaciones: la religiosidad, el erotismo, el terror primordial, el amor y el odio, las consignas románticas, nuestro interior, el poder, la pobreza, la belleza y tantas más. En nuestra sociedad de consumo el mercado.

En la obra hay un mensaje explícito, un mensaje “textual” que reproduce la intención del artista, pero también hay un mensaje que no refiere a una intención o a un propósito. Ese mensaje es la metáfora, el traslado de un significado a la emoción. Ni el arte ni la poesía se agotan en el significado, que es una función de la razón, sino que cruzan el perímetro y se internan en el misterio. Pero como hemos dicho antes, la consigna de la obra no era lo que convertía la obra en obra de arte. Era su valor metafórico, su aproximación imposible al misterio lo que producía la diferencia específica. 

Sin embargo, con la vigencia de la sociedad de consumo se ha modelado la conciencia del receptor, ha desaparecido el valor metafórico y sólo queda el “servicio” de la obra, el significado.En efecto, el paso del capitalismo clásico a la sociedad de consumo en los 50 marca un hito fundamental en la historia, y por supuesto en la historia del arte, que pasará de la metáfora al puro significado, que además debe ser explicado debido a la “indistinguibilidad”. 

Las obras de arte y toda la cultura, igual que los objetos se “consumen”, y deben tener un propósito, la educación, la “sanación” o cualquier otro. El verbo es “consumir”. El pop ironiza la obsesión consumista, multiplica los objetos representados, alimentos o cualquier otro objeto, ridiculiza la publicidad con el desvarío del materialismo, la angustia de una obsesión. 

 

El artivismo

La primera pregunta es si el artivismo es una nueva propuesta del arte o es un nuevo camino, diferente del arte, en otra producción, nueva, eventualmente simultánea y paralela al arte. El arte es un nombre, un “invento” del Renacimiento. Entre los griegos el arte era parte de la techné y así permaneció en el mundo romano y durante toda la Edad Media. Cada época tiene sus tribulaciones y sus desafíos y también su lenguaje para exorcizarlos o para promover el cambio.

Hemos transitado distintas etapas en la producción que llamamos arte, pero todas esas etapas tuvieron como eje común la apreciación emotiva del público, sin necesidad de explicaciones. El arte llegaba a la emoción de la gente común, en los templos, en las iglesias, en los museos y en el espacio público a partir de la Revolución Francesa, el arte no necesitaba intermediarios que lo expliquen y sus espectadores – participantes podían ser analfabetos. De hecho, lo fueron durante siglos. 

El arte conceptual de la sociedad de consumo requiere la explicación del “mundo del arte”, su mensaje es críptico. Alguien debe explicarlo, porque no produce nada en la gente común. Ver pilas de cajas ordenadas o caóticas no conmueve a nadie salvo que alguien lo explique. Y esa explicación no conmueve, no es poética, sino que se dirige a la razón, al intelecto.

Creemos que el artivismo es un uso del arte, en el sentido griego de chresthai, un uso sometido a una finalidad, en este caso a la denuncia y a la urgencia del cambio (7). Pero el artivismo no necesita explicaciones de expertos, se dirige a la movilización social y se expresa en forma sorprendente y participativa en el espacio público.  El artivismo se independiza del concepto y vuelve a la emoción. Y en ese sentido, algunas de sus obras pueden ser obras de arte, más allá del “mundo del arte”. 

Destacar esta importantísima diferencia del artivismo, el regreso del arte al hombre común sin necesidad de “expertos” ni explicaciones, es un objetivo de este ensayo. Sus consignas son los requerimientos de la sociedad actual, la liberación femenina o el feminismo, la ecología, la protesta contra el capitalismo, (capitaloceno), en Argentina la exigencia de memoria y justicia para los desaparecidos durante la dictadura militar, la libertad de prensa, la protesta contra las crisis económicas, el orgullo LGBTQIA+ i, la inteligencia artificial, etc.

Naturalmente estas consignas y el artivismo mismo son sólo posibles en Occidente, en el marco de sociedades donde la libertad de manifestarse es posible y valiosa. En otras sociedades, por ejemplo, en casi todas las orientales, estos objetivos están prohibidos o son indiferentes o está vedada la movilización de protesta.

 

Algunos grupos artivistas

A continuación, se describen algunos colectivos artivistas, su estructura, tipología y objeto de las acciones, con la finalidad de advertir sus diferencias. 

Es importante destacar que la comunicación por redes multiplica y le da permanencia a la acción de los grupos. No hablamos de un arte efímero. Sino de un arte que permanece.

 

  • Fuerza artística de choque comunicativo (FACC).

El grupo se inició con motivo de la presencia del presidente norteamericano Barack Obama. La consigna fue: Obama no sos bienvenido / Macri Go Home. 

El 9 de julio de 2016, bajo el lema “Esto no es Independencia” formaron una pila de cuerpos en la Avenida 9 de julio.

Genocida Suelto, consistió en escraches a militares condenados por delitos de represión durante la dictadura a quienes se les había otorgado prisión domiciliaria. 

La performance o escrache vincula la desaparición de personas por la dictadura, con el presente, la masiva desaparición causada por la pobreza.

Femicidio es genocidio, aludía a la brutal cantidad de femicidios que se cometen cada año en nuestro país. Ciento veinte mujeres se desnudaron delante de los respectivos edificios mientras sonaba la música de una orquesta formada por quince mujeres. Después, en silencio se apilaban unas sobre otras, refiriendo la muerte. Por un megáfono una performer recitaba poemas relacionados con la mujer y el femicidio. Finalmente, las performers desnudas desarman la pila gritando salvajemente, como en ménades en una fiesta dionisíaca.

En el Festivalazo Jujuy estuvo en el Parque Lezama. Y Parque Lezama estuvo en Jujuy, se reivindicaron las tierras de los Kolla que se encontraban en peligro de destrucción por los proyectos de litio. La jornada comenzó con un ritual de iniciación en manos de mujeres y hombres Kolla en honor a la Pachamama. Se sumaron muchos transeúntes y la acción se transmitió extensamente por todas las redes por la cooperativa Lavaca mu.

 

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 Colectivo F.A.C.C. – Fuerza Artística de Choque Comunicativo

Nota. [Fotografía] Adaptado de F.A.C.C. – Fuerza Artística de Choque Comunicativo, por Emergentes, 2016.

 

  • Etcétera.

Etcétera nació como respuesta a un momento social determinado, surgiendo de la necesidad inconsciente de forjar una identidad generacional y como reacción a una cultura invadida por las reglas del mercado, tal como se presentan en su página web.

El grupo es multidisciplinario y se integra con artistas visuales, performers, músicos y poetas. También integran la Internacional Errorista que reivindica el error como base de la sociedad (8).  

La primera acción terrorista fue durante la visita del Presidente Bush a la Argentina. Simularon un desembarco con armas de juguete y fueron observados por helicópteros de la guardia de EEUU como si fueran terroristas.

En La mujer mutante la obra nos muestra un futuro de caos climático, de inundación, de pérdida de identidad y un “(…)  reino de los cyborgs. (…)  Tita, la corredora del desierto, huye. Corre hasta que el desierto se llena de agua, y entonces debe aprender a vivir como anfibia. Seremos caminantes (…) y a la vez cyborgs suspendidos en el tiempo”. 

 

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Grupo Etcétera

Nota. [Fotografía] Adaptado de Grupo Etcétera, por Bienal de Performance, 2021.

 

  • Funo.

“El colectivo ha realizado ya más de treinta intervenciones, muchas de ellas de gran impacto, en diversos lugares de la ciudad, abarcando problemáticas como la conquista de América, la independencia argentina, la cuestión de género y la política de desaparición del terrorismo de Estado durante la última dictadura militar; en este último caso, mediante una radio itinerante”, dicen en su web.

Como sostiene el propio grupo en su página de Facebook, el colectivo Fin de UN mundO (FUNO) es un colectivo artístico independiente que tiene como propósito fundacional la realización de acciones urbanas que generen espacios-tiempos de expresión grupal sobre asuntos sociales. FUNO (2018) emerge en torno a la consigna de: “Sí es posible otro mundo. Un mundo mejor, más justo, que incluya a todxs sus habitantes. Un mundo más pacífico y saludable. Un mundo hogar. Creemos que ese mundo es posible, solo si lo hacemos posible”.

Por otra parte, el colectivo plantea también, en otra serie de intervenciones, una estética humorística, ligada a la ironía con rasgos bufonescos. El ejemplo más claro es la acción denominada PROmbies. El neologismo PROmbies son zombies PRO que invaden de modo epidémico la Ciudad de Buenos Aires. FUNO nuclea las acciones de la agenda feminista.

  

 

4-Imagen-1-Tity-Willams-Memoria-Ano-2023.jpg Colectivo FUNO

Nota. [Fotografía] Adaptado de Colectivo FUNO / Revista Inquieta, por Tity Williams, 2022. 

 

  • Oligatea.

Ha trabajado en numerosas oportunidades generando ambientes inmersivos de carácter site specific de grandes dimensiones, ocupando salas enteras de exhibición. 

Su principal característica es su forma de trabajo colectivo, evitando las jerarquías, y elaborando técnicas y estrategias que le permiten la construcción de una obra que no evidencia los aportes individuales, sino que se muestra como producción de un quinto integrante. Frecuentemente se refiere a ese miembro como Mobo 6.

En Inteligencia artificial Oligatega presenta una serie de piezas, un supuesto diálogo sobre el surgimiento de conciencias artificiales inteligentes y autónomas. ¿Cuáles serían las formas y los escenarios de ese encuentro? ¿Qué opinión tendría de nosotros una máquina autoconsciente?

 

 

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Nota. [Fotografía] Adaptado de Oligatega, por TELAM, 2022.

 

Cromoactivismo, activismo poético y transversal 

Cromoactivismo tiene como primer objetivo intervenir poética y transversalmente, a partir del color, en los acontecimientos político-sociales. Desde 2013 viene trabajado junto a colectivas, agrupaciones, escuelas, en acciones directas, promoviendo encuentros de cartelismo (cromoactivaciones) donde se realizan carteles (de cartón, pintados a mano) y luego se los lleva a la calle o en otras oportunidades se trabaja directamente en el contexto.

Entre las últimas activaciones de Cromoactivismo se encuentra el trabajo junto a la Columna Orgullo en Lucha en el marco de las dos últimas marchas del orgullo LGTTTBIQP y en la reciente acción por la legalización de Aborto.

“Como artistas nos vibra el color. El color altera toda percepción, todo pensamiento y toda existencia. Cromoactivismo es un ensayo micropolítico que logra un gesto sensible y una militancia poética” (9).

El grupo centra su efecto en la simbología cromática en carteles que expresan una consigna. Pero el color es más fuerte que la palabra escrita, el plomo para los años tremendos de Argentina, el verde a veces sustentabilidad o la esperanza de cambio, sobre un cartel verde la palabra “Humedal” en otro “Despertar” el rojo obviamente la acción, la vida, el azul la paz, en un cartel que dice “Azul sin yuta”.

 

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Grupo Cromoactivismo

Nota. [Fotografía] Adaptado de Cromoactivismo, por Ela Rabasco, 2022.

 

 

Las consignas del artivismo. Una breve mirada analítica

Analizaremos algunas de las consignas para ver su altísimo grado de dificultad. 

 

  • La destrucción ecológica.

Hace muchos años que nadie está de acuerdo en la alteración nociva del planeta (10). Sin embargo, la actividad destructiva se inicia con la Revolución Agraria hace varias decenas de miles de años, y se acelera con la Revolución Industrial y Digital y desde entonces no ha hecho más que crecer. 

La actividad destructiva es el trabajo: “El trabajo es, en primer lugar, un proceso entre el hombre y la naturaleza, un proceso en que el hombre, media, regula y controla su metabolismo con la naturaleza” (11). No hemos superado la Revolución Agraria, nuestra alimentación sigue dependiendo del cultivo de la tierra y de las proteínas animales, nuestros medios de vida, desde la vestimenta hasta las máquinas, los ordenadores y las naves espaciales, están construidos con la transformación de elementos naturales. Lamentablemente, más allá de nuestra vocación adánica de ser iguales a Dios, no podemos crear ex nihilo, sólo podemos inventar, transformar lo que existe: la naturaleza.

¿Podríamos vivir sin usar, sin transformar, sin consumir la naturaleza? Hasta la Revolución Industrial nuestro proceso destructivo de la naturaleza, el trabajo, era menor porque éramos pocos. Pero a partir del siglo XIX nuestra vocación adánica de inmortalidad se multiplicó en su capacidad, con la ciencia en general y la medicina en particular, la mortalidad infantil disminuyó a niveles bajísimos y somos cada vez más longevos. Hoy somos 8000 millones según la última estimación de la ONU de 2022. 

El drama ecológico es hasta hoy invencible, porque no podemos vivir sin energía, sin proteínas ni alimentos agrarios y no podemos reducir la cantidad de residuos. Debemos destacar que China y EEUU son los mayores productores de polución por producción de energía. Sin embargo, ambos tienen programas en pleno cumplimiento para disminuir la polución al 15% para 2030. Pero no hemos logrado soluciones para la alimentación, ni para la enorme cantidad de residuos.

La dimensión de los problemas es tal, que la ciencia y la tecnología han sido insuficientes para resolverlos hasta hoy. La destrucción del planeta es sin dudas el problema más grave que tenemos y se ha acelerado desde hace un siglo.

 

  • El capitaloceno.

Por supuesto que existen miradas críticas al comentario anterior, basadas en que es el capitalismo que, con su objetivo de ganar el máximo posible, lleva a cabo estos procesos sin interesarse por el daño que producen.

Vivimos en el Holoceno, el último período post glacial durante el cual subió la temperatura del planeta, se redujeron los hielos polares y aumentó significativamente el nivel del mar. En el año 2000 se acuñó el término Antropoceno, que adjudica al hombre los cambios geológicos y climáticos.

Como hemos dicho el término Capitaloceno implica que es el capitalismo el que genera los cambios climáticos por su deseo de beneficio. 

Esta mirada es coincidente con el post capitalismo que estamos viviendo, la sociedad de consumo, advertida por el pop como materialismo destructivo de la cultura y los valores, y ahora también la de nuestro planeta.

El objetivo de aumento absurdo del consumo implica más uso de energía, más empleo de materiales extraídos de la naturaleza, más residuos, más destrucción. 

El desafío es enorme, porque el capitalismo no ha hecho más que crecer en el último medio siglo, al incorporarse las grandes economías orientales como China e India, más de un tercio de la población mundial. 

 

  • La Revolución Digital.

Aparentemente viviremos en un mundo digitalizado, en el cual seremos reemplazados parcialmente como protagonistas de la vida, una revolución que ya ha comenzado.  

Se está desarrollando el cubit, una unidad cuántica que multiplica la capacidad de los bits, generando un mundo casi infinito, en el cual no sabemos cómo se desarrollará nuestro entendimiento. Hasta hoy los bits son capaces de formular deducciones o sea derivas lógicas de postulados, pero los cubit, ¿serán capaces de abducir formulando hipótesis no derivadas, que saltean la deducción? 

Los algoritmos encierran a las personas en sus preferencias, en su propio mundo y les muestran solamente aquello que fue de su interés. No hay sorpresas en un universo circunscrito. Se cierra el espectro de la curiosidad y del conocimiento.

La serie Black Mirror que muestra un mundo orwelliano

ç dominado por la tecnología se acerca a la realidad: China tiene un sistema de puntaje ciudadano que califica el comportamiento de cada individuo de la sociedad.

La Transformación Digital paulatinamente abarca y encierra nuestra vida, la ciencia, el derecho, la religión, la política, la filosofía, y naturalmente el arte.

Y esto nos enfrenta a otra pregunta: ¿El arte del futuro será el de las personas comunes en las plataformas? 

En 1928 Paul Valéry (1928) vaticinó que el poder de la técnica implicará en el futuro grandes cambios; “Ni la materia ni el espacio ni el tiempo serán los mismos”. Nos dice que todas las artes cambiarán porque su “componente físico mutará profundamente y que es probable que cambie profundamente la noción de arte”.

Walter Benjamin (1935) plantea que la reproducción “mecánica” de la obra de arte elimina el “aura”, el valor aurático que se cifra en ser única. 

¿Somos los nuevos iconoclastas? ¿Interesa el aura en el mundo digital? ¿No fue reemplazado por los curadores y por el mercado?

Harari (2018) nos dice: "En el siglo XXI el arte también tendrá un rol fundamental. La pregunta es quién hará ese arte".

Entonces, ¿los artistas serán reemplazados por la gente común que sube contenidos a las plataformas? ¿La inteligencia artificial “AI” será la protagonista del arte? ¿Los artistas le darán órdenes a un robot digital para que ejecute obras de arte en una pantalla o en una impresora?

Sigue Harari (2018): "A medida que los algoritmos se vayan haciendo más poderosos, nos estaremos alejando cada vez más del ideal humanista". "La inteligencia se desconecta de la conciencia". "Algoritmos no conscientes pero inteligentísimos pronto podrían conocernos mejor”.

Si nuestra fe, nuestro erotismo, Dios, el terror, la angustia del misterio, la oscuridad de la muerte, el caos que aterra y la búsqueda de un cosmos que consuele, no estarán presentes en el arte. ¿En dónde estarán? ¿En ese mundo digital seremos un objeto inerte que no genera símbolos ni metáforas? ¿Finalmente hemos “creado” un Golem? 

 

El valor del artivismo

La dimensión de los problemas que hemos descrito es tal, que una performance, efímera por definición, que llame la atención a los transeúntes circunstanciales y momentáneos de una ciudad, parecería de poca importancia para generar el cambio. 

Sin embargo, creemos que esa visión es superficial. El arte históricamente, más allá de la apariencia insignificante ha sido una poderosa fuerza para impulsar el cambio moral de una sociedad consternada. 

En cada momento el arte ha transmitido una necesidad de cambio que ha signado las épocas de la historia de Occidente: la Venus de Willendorf que marca a la mujer como el inicio y la continuidad de la vida, la moderación de los dioses en el clasicismo griego, el  deseo y el dolor de vivir de la escultura helenística, el olvido del hombre y el misterio de la fe, en los mosaicos que se elevan en las cúpulas de las Iglesias y que marcan los 360 grados del infinito, el regreso del hombre como centralidad y la perspectiva natural, del mundo en el Renacimiento, la “noche oscura del alma” del Romanticismo.

Quizás el mensaje más revolucionario de la modernidad sea el arte que mira nuestro interior, en los movimientos de los primeros dos tercios del siglo XX, cuando es reemplazado en la representación del mundo exterior, por la fotografía y el cine. Y este mensaje del arte como mirada interior, es simultáneo con Freud, Kafka, Nietzsche Jung y los post - románticos en general (12).

Se podría decir que el arte es un medio más del mensaje. Creemos que no es así. El arte independientemente de su valor metafórico y misterioso (o quizás justamente por eso) ha sido el más potente vehículo de transformación.

El arte se distingue del relato en la medida en que el mensaje es tan inasible como poderoso, tan emocionante como misterioso. Es misterioso porque produce una movilización transformadora inexplicable, inabordable por la razón. Y es ése el valor que ha producido los grandes cambios, porque ahí reside la potencia transformadora. 

El artivismo apela de nuevo a la conmoción de los “comunes”, no requiere intérpretes ni explicaciones, advierte a través de nuestra emoción la visión de un futuro peligroso, de la discriminación de las mujeres, el acecho de la inteligencia artificial, la brutalidad homicida de las dictaduras, nos avisa de las acechanzas de nuestra propia conducta. 

Los desafíos de la civilización, del cambio climático, de la sociedad de consumo y del capitaloceno amenazan nuestra supervivencia.

¿Hay en la vida algo más sublime que la vida? ¿Nuestro espíritu no está cifrado en la supervivencia? ¿El llamado del artivismo no cumple el postulado hegeliano: expresar en el mundo sensible lo absoluto? 

En el artivismo no rige la “indistinguibilidad” de Danto, es evidente que el artivismo es diferente de los objetos de la vida común, que no requiere una crítica que lo señale como “arte”, porque se sustenta como tal a sí mismo sin necesidad del “mundo del arte”.

Las mujeres desnudas y apiladas como cadáveres vivos de FACC, que denuncian la violencia contra la mujer (13); el engaño de ETCÉTERA que provocó la aparición de helicópteros anti espionaje, mostrando el poder destructivo de las grandes potencias; “La mujer mutante,” del mismo grupo, que nos enfrenta a la destrucción del planeta y a nuestro reemplazo por cyborgs; los Prombies de FUNO caminando ciegamente sin ver el materialismo fatal de la sociedad de consumo; u Oligatega planteando la incertidumbre frente a la inteligencia artificial; no requieren explicaciones y su mensaje llega directamente, sin atravesar la red del intelecto. Contiene lo indescifrable, lo que está detrás, lo que no se ve, pero que llega a la emoción o al alma.

El artivismo es un regreso a la potencia expresiva del arte, al arte que conmueve a las personas comunes sin explicaciones. En esa capacidad de brutal conmoción, que circula tan lejana del intelecto utilitario se cifra el artivismo y su extraordinario poder transformador. 

 

Notas:

(1) La mitología es tan expresiva de nuestro desvelo que me resulta imposible evadirla.

(2) No hay Paraíso que no sea un Paraíso perdido. Los Paraísos son sólo puntos de partida que arbitrariamente establece la conciencia que no soporta la inexistencia de causa.

(3) Borges, J. L. (1960) “Dios ha creado las noches que se arman / de sueños y las formas del espejo / para que el hombre sienta que es reflejo/ y vanidad. Por eso nos alarman”.

(4) Un símbolo es un elemento que representa o evoca algo distinto de su significado literal. Puede ser un objeto, una imagen, una palabra o un gesto que adquiere un significado especial en un contexto cultural, religioso o social. A veces transmiten ideas abstractas o conceptos profundos, y su interpretación puede variar según la cultura y la época; la cruz en el cristianismo o el corazón como símbolo del amor.

(5) Danto, A. (1995) “Una historia había concluido. Mi opinión no era que no debía haber más arte (lo que realmente implica la palabra 'muerte"), sino que cualquier nuevo arte no podría sustentar ningún tipo de relato en el que pudiera ser considerado como su etapa siguiente. Lo que había llegado a su fin era ese relato, pero no el tema mismo del relato”. 

(6) En realidad, el primero en referirse a la “Teoría Institucional” es George Dickie, quien a su vez adopta el concepto del “Mundo del arte” establecido por Danto en “The artworld” en 1964. En mi opinión las diferencias entre ambos son leves; el arte debe “definirse”, y siempre lo hace un grupo calificado con leves variaciones en la composición. Dickie incluye al público, pero su público es un conjunto de personas cuyos miembros están hasta cierto punto preparados para comprender un objeto que les es presentado.

(7) Agambem, G. (2015) “El hecho es que el verbo en cuestión parece extraer su significado del término que lo acompaña” (…) el verbo Chresthai parece no tener un significado propio, sino que adquiere significados en cada ocasión distintos según el contexto”, “no está en acusativo (…), sino en dativo o algunas veces en genitivo”. 

(8) Integrada por miembros de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Venezuela, México, Francia, Italia, España, Alemania, Austria, Suiza, Canadá, Rumania, Croacia, Estados Unidos y Taiwán, la Internacional Errorista se fundó en noviembre de 2005, en el marco de las actividades programadas para repudiar la presencia del expresidente George Bush en la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata. 

(9) De esta manera se presenta el movimiento en su página de Facebook. Ver en Referencias.

(10) Steiner, G. “Ahora sabemos, (cosa que no sabían Adam Smith ni Macauley) (…), que el progreso destruye irreparablemente equilibrios entre sociedad y naturaleza. Los avances técnicos (…), trabajan arruinando primarios sistemas vivos y arruinando ecologías”.

(11) Marx, K. (1975) confirma al Génesis: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”. Gen. 1/24-26.

(12) Quizás desde el barroco, estábamos advertidos de un cambio diametral y de nuestro abandono del mundo exterior a la ciencia y a la tecnología expresadas por las matemáticas y la dirección de la mirada hacia nuestro interior. Tal como explica Galileo Galilei (1623) “La Natura è un libro scritto in caratteri matematici”.

(13) Recién en 2012 después de reiteradas acciones de grupos artivistas (y también de movimientos no artísticos), se incorporó el Femicidio al Código Penal Argentino.

 

 

Bibliografía:

-Borges J.L. (1960). El Hacedor.  Recuperado de Alianza Editorial, 1998.

-Hegel W. G. F. (1989). Lecciones de estética, Vol. I. Traducción de Raúl Gabás. Barcelona: Ediciones Península, 1989, p. 94

-Danto, A. (1995). El Paseante, pp. 22-23.

-Danto, A. (2003) Después del fin del arte, Ediciones Paidós.

-Agamben G. (2015) El uso de los cuerpos, Ediciones Neri Pozza.

-Funo [ColectivoFindeUnMundO]. (24 de noviembre de 2018). "Encendemos el fuego y la poesía para decir basta a quienes oprimen y alienan a nuestros pueblos. Salimos a la calle para hacer otro mundo posible" [Imagen adjunta] [Publicación de estado]. Facebook

-De La Puente M. (2022) “Los colectivos de activismo artístico en la Argentina contemporánea. Análisis de dos casos”, América; Cahiers du criccal.

-Cromoactivismo [Cromoactivismo] (2 de abril de 2017) “Cromoactivismo. Activismo poético y transversal. Como artistas nos vibra el color. El color altera toda percepción, todo pensamiento y toda existencia. Cromoactivismo es un ensayo micropolítico que logra un gesto sensible y una militancia poética. Cromoactivismo le da la palabra al color. Cromoactivismo es la metáfora de una nueva dinámica social…” [Imagen adjunta] [Publicación de estado] Facebook

-Steiner G. (1971). En el castillo de Barbazul, Ediciones Gedisa.

-Marx K. (1975) El Capital Vol. I. Proceso de producción del capital. Siglo Veintiuno editores. Vigesimoctava edición (2008).   

-Valery P. (1928) La conquista de la ubicuidad. En Valéry 2005 (2005) Piezas sobre arte, Madrid, Machado Libros.

-Benjamin W. (1935) La obra de arte en la época de su reproducibilidad técnica. Reedición (2019). Ediciones Godot. 

-Harari Y. N. (2018) 21 lecciones para el siglo XXI. Editorial Debate.

-GalileiI G. (1623) “Il Saggiatore”. Reedición 2005. Editorial Antenore.

-Emergente (2016). Colectivo F.A.C.C. –Fuerza Artística de Choque Comunicativo [Fotografía].

-Museo Reina Sofía (2022) Cromoactivimo. Fotografía: Ela Rabasco (Ela R que R).

-Bienal de Performance(2021) Grupo Etcétera.

-Enquin P. (2022) Colectivo Fin de Un MundO.

 

 

 

 

 

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